Tradiciones

¿Quieres casarte conmigo?

El momento en que el  novio le pide a su novia que se convierta en su esposa está, como situación en si mismo, cada vez más alejado a esas románticas escenas que hemos visto ciento de veces en las mejores películas de amor. Mas bien se trata, en la mayoría de los casos, de una cuestión conversada por tiempo a la que se llega a través de charlas y organización; cuando no es simplemente dar el paso de oficializar la convivencia que ya viene de tiempo atrás.

Sin embargo todavía quedan aquellos hombres sensibles que desean sorprender a la mujer que aman con un original pedido de matrimonio. He visto tantos, que es casi imposible definir cuál es el más creativo, lo cierto es que hay desde grandes escenografías montadas en un parque al mejor estilo comedia musical hasta delfines amaestrados que aparecen de repente al lado de la pareja en el mar con un cartel en la boca con la clásica frase: “¿te casas conmigo?”.

Ahora bien, si tu inspiración no es tanta y si además quieres economizar un poco y convertirlo en algo mucho más privado y personal, lo primero será saber qué cosas le gustan a tu chica para luego pensar en base a eso de qué manera puedes sorprenderla mejor.

Algo que nunca falla son los dulces, la mayoría de las mujeres morimos por un rico bombón, por eso hoy te dejamos un par de  ideas que puedes usar si la imaginación te traiciona:

- Galleta de la suerte: encarga en una pastelería que te hagan una galleta de la suerte en cuyo interior se encuentre el anillo con el pedido de matrimonio. Asesórate de que el anillo no corra riesgo durante la elaboración de la galleta, no querrás perder algo que tanto te ha costado y ver, además, tu sorpresa arruinada.

- Caja de bombones personalizados: también puedes encargar una caja de bombones, pequeños pasteles o donuts glaseados, sobre los que se estampe, letra por letra, el pedido de matrimonio; formando así la frase que emocionará a tu amada. El anillo puede ir en otra cajita oculto entre los bombones o puedes entregárselo luego.