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Adelgazar antes de la boda, el gran reto

running

Es uno de los grandes mitos de las bodas que encierra su parte de verdad. Novias y novios por igual tienen una misma meta en mente: adelgazar antes del gran día para caber en sus respectivas vestimentas. ¿Es una tarea tan titánica como parece a veces?

Adelgazar no es fácil para nadie, pero si además estamos sumidos en el estrés de una boda… mucho peor. Uno de los mayores enemigos de las dietas es el picoteo entre horas, que suele recurrir a snacks que no contribuyen precisamente a quemar calorías. Si realmente nos cuesta resistirnos, podemos recurrir a barritas dietéticas para picotear o bien a trozos de fruta. No es lo mismo que un trozo de chocolate, está claro, pero nos aliviará en caso de que realmente nos haga falta comer entre horas para liberar algo de estrés.

La compañía es un estímulo

Esto es una regla universal para cualquier persona que se esté planteando perder peso: hacer ejercicio en compañía es muy estimulante y motivador. En este caso, la misma pareja puede animarse a ello, yendo al gimnasio o practicando algo de running juntos. Una actividad que puede servir para hablar algunos detalles de la boda con la cabeza más despejada (correr libera endorfinas y está comprobado que nos aclara la mente), aunque lo deseable sería que nos sirviera para desconectar. Pero no siempre es sencillo…

 Marcarse una meta

¿Recordáis cuando hablábamos de utilizar herramientas para establecer un calendario y planificar la boda? Podemos incluir nuestro objetivo de perder peso en él. Uno de los errores comunes es el de empezar a hacer dieta o ejercicio sin un plan o un objetivo marcado, sin hitos en el camino. Naturalmente, sobre todo en una época de tantos altibajos como puede ser la preparación de un enlace, esto hace que el interés o la dedicación se diluyan. Convertir el adelgazar en una parte de nuestras tareas diarias puede impedir que esto ocurra.