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Centros de mesa para bodas (segunda parte)

Romantic centerpiece with candles

¿Qué sería de las mesas de un banquete sin esos bonitos centros que las decoran y hacen que se vean preciosas?

Desde luego no son más que un simple detalle, pero en las bodas las cosas, por pequeñas que sean, pueden llegar a cambiar muchísimo una estancia. Y, en este sentido, los centros de mesa pueden resultar de gran utilidad para darle un aspecto mucho más acogedor al lugar donde se celebre el ágape.

¿Quieres diseñar unos centros cálidos y muy agradables? En ese caso, uno de los elementos que no puede faltar es la madera, la cual le dará un aire de calidez a las mesas y que, además, se puede colocar en forma de pequeños troncos, ramas o cuencos donde se introducirán el resto de objetos.

Asimismo, otro elemento que le dará muchísima alegría a los centros de mesa son las frutas, concretamente las castañas o las calabazas, ya que sus tonalidades marrones y naranjas le darán un toque muy íntimo a la estancia.

Por otro lado, algo que tampoco puede faltar en un romántico centro de mesa son las velas, que podrán ser grandes o pequeñas y en tonos marfil para contrastar con las tonalidades marrones del cuenco y las frutas. ¡Y asegúrate de que están todas encendidas!

¿Y qué sería de los centros de mesa para bodas sin las flores? Y es que estos pequeños seres vivos dan muchísimo juego debido a que no solo existen multitud de variedades y colores, sino que también se pueden colocar enteras sobre el centro de mesa o en forma de pétalos para rellenar o bordear los cuencos. Eso sí, no olvides que estas no deben ser demasiado altas, ya que si su tamaño es excesivo los comensales tendrán dificultades para verse las caras entre las ramas.