Organización

Cómo conseguir que nuestro banquete de boda sea económico

Banquet Rolls

Son muchos los miedos que pueden atacar a una pareja que esté preparando su boda, pero uno de los mayores es el referente a la comida. A todos nos encanta acudir a bodas e hincharnos a comer… pero cuando estamos en el lado de la organización es ahí cuando nuestro bolsillo se echa a temblar.

Sin embargo, hay muchas opciones para que el menú de nuestra boda sea económico. Por ejemplo, en los últimos años se ha puesto muy de moda el sushi como aperitivo. ¿Por qué no convertirlo en parte principal de nuestros platos? Hay variedades de sushi para todos los gustos, y aunque evidentemente algunas pueden salir más caras que otras, en general puede conformar un menú variado y  barato, más que esos complicados platos que se han considerado tradicionalmente un símbolo de distinción.

Tenemos también la posibilidad de escoger un bufet para el banquete. Aunque no lo parezca a simple vista lo cierto es que a la larga nos saldrá muy económico, y qué hay más tentador para esos invitados dispuestos a atiborrarse que la posibilidad de servirse una y otra vez. Con esto, y ofreciendo además el inevitable menú infantil para los niños, conseguiremos ahorrar un dinero considerable.

Lo cierto es que cada vez nos encontramos más opciones de las llamadas “menú low-cost”, y es que el momento de la comida no debería ser un impedimento para que ninguna pareja contara con la boda que desea. Incluso podemos irnos a una opción que hace algunas décadas habría resultado impensable: ¡celebrar el banquete en un McDonald’s! No, no es una broma, y ni siquiera tenemos que verlo como una rareza. La popular cadena de hamburgueserías hace tiempo que viene ofreciendo esta opción y son muchas las personas que la han acogido con entusiasmo. Además de sus diferentes y conocidos menús nos ofrecen incluso la posibilidad de contratar fotógrafo, música, un autobús para los invitados… Está claro que los tiempos cambian, y probablemente pasos como éste sean el inicio para restarle pomposidad al banquete y convertirlo en lo que realmente debería ser: una reunión para compartir la felicidad del momento, sin más, con las personas que nos quieren.