Protocolo

El protocolo del padrino de boda

padrino de boda

En nuestro blog desgranamos a menudo cada detalle del protocolo que atañe al novio o a la novia… ¿pero qué pasa con esos otros roles presentes en la boda, secundarios pero también muy importantes? Por ejemplo, el padrino. ¿Hay algunas normas que deba seguir?

Por suerte para ellos, los padrinos no tienen unas reglas de protocolo demasiado estrictas. Se suele decir que deben llevar chaqué si el novio lo lleva, como norma inviolable. Por lo demás, tienen libertad en el vestuario. Su tarea más importante es la que todos conocemos: son los encargados de llevar a la novia al altar (ésta debe agarrarse de su brazo) y de asegurarse de que la pareja tiene los anillos en el momento correcto. Al término de la ceremonia de boda, tiene que salir detrás de los recién casados. Por otro lado, hay algunos detalles accesorios: en algunos casos, el padrino se encarga de dar un discurso en homenaje a los novios durante el banquete, pero no todo el mundo se sentirá cómodo con esto (¡el miedo escénico no es fácil de eliminar en una situación así!).

No siempre es el padre de la novia

Lo habitual es que el padre de la novia sea el padrino en la boda, en recuerdo de aquellas ceremonias antiguas en las que su cometido era entregar a su hija a su prometido (por suerte la idea se ha suavizado y ya no tiene aquel sentido de “venta”). Pero este detalle también se ha flexibilizado mucho: a veces, es un buen amigo de la pareja el que ejerce de padrino, ya sea por decisión de éstos o porque el padre de ella no pueda estar presente. Un bonito detalle que nos encontramos en Cataluña es que el padrino se encarga de llevar el ramo a la novia en su paseo hacia el altar, y en ocasiones también compone un verso para ella, que lee al tiempo que le entrega el ramo llegado el momento.