Tradiciones

La historia de las arras de boda

Arras

Una de las tradiciones más extendidas tanto en bodas civiles como religiosas es la de las arras de boda. ¿Qué significan y dónde se encuentra su origen?

Las arras de boda son trece: trece monedas, generalmente de color dorado o platino, aunque se pueden sustituir por otro objeto emblemático o por una clase de moneda que tenga un significado especial para la pareja. ¿Os suena de algo este número? Sí, el trece está presente en muchísimas tradiciones y supersticiones, y aunque realmente se suele asociar a la mala suerte en la cultura popular, en este caso nos remite a una idea diferente. Trece fueron los apóstoles que acompañaron a Jesús en su última cena, y al tratarse de una tradición que nació en el seno de las bodas cristianas es evidente por qué ha pervivido este número como estándar, sea cual sea el tipo de ceremonia que escojamos.

¿Qué simboliza la entrega?

El acto de entregar las arras entre la pareja simboliza la prosperidad, el compartir la riqueza. Es por ello que se pasan de mano en mano. Sin embargo, no siempre ha sido así: si nos remontamos a la Edad Media nos encontramos con que entonces era sólo el novio quien entregaba las arras a su futura esposa durante la boda. Hay algunas teorías al respecto: se dice que las monedas eran un símbolo de la dote que se entregaba a la familia (normalmente mucho más cuantiosa, claro), o que era una forma de representar la “recompensa” a la novia por haber llegado virgen y pura al matrimonio. De hecho, en aquel entonces existía, dentro de la ceremonia, la llamada Carta de Arras, que cerraba de manera legal la entrega de la dote. Por suerte, el significado que ha ido cobrando con el paso de los siglos y que tenemos hoy dentro de nuestros rituales de boda es mucho más bonito.