Tradiciones

Las costumbres matrimoniales de los esquimales

crib in Eskimo of North Pole version 2

En nuestro blog hemos hablado de alguna que otra costumbre curiosa referente al matrimonio, y es que sin duda se trata de un rito que ha sido interpretado de mil y una formas a lo largo del mundo. Hoy vamos a echar un vistazo nada menos que a los esquimales.

Como pueblo orientado eminentemente a la supervivencia que han sido siempre, los esquimales no celebran enlaces o bodas de manera fastuosa; no veremos paseos en trineo de lujocomo nosotros los hacemos en coche de caballos. Se trata de uniones pensadas para la coexistencia y cooperación entre ambas personas, tanto para el día a día como para la procreación. Hay mucha mitología al respecto: se habla de maridos que ofrecen a sus mujeres como símbolo de hospitalidad cuando acogen a alguien, de jovencitas que buscan “descocarse” lo más posible entre sus vecinos… aunque como suele suceder lo que más se escucha o lee es lo más escabroso. La realidad es que las bodas se celebran de manera mucho más espontánea, con parejas generalmente muy jóvenes, y sin ser especialmente estrictos en lo referente a castidad previa.

La curiosa costumbre del co-matrimonio

Tan cierto es eso de que las bodas se basan en la supervivencia (algo inevitable si tenemos en cuenta las duras condiciones del entorno) que incluso existe una fórmula conocida como co-matrimonio pensada para fortalecer a las parejas a nivel económico y de trabajo en equipo. Los dos matrimonios tienen una casa cada uno, pero cada cierto tiempo se mudan a la de su co-pareja, asumiendo sus responsabilidades y ayudando en las tareas domésticas; llevando alimento, dinero al hogar, etc. En este tiempo también se produce un intercambio sexual, sin ninguna clase de tapujo.

Eso sí, no hay que confundir esta curiosa tradición con una visión laxa y permisiva de la infidelidad. Una boda es un lazo férreo y sólo el consentimiento expreso del cónyuge permite que se produzca esta clase de intercambios de pareja.