Tradiciones

Las supersticiones de boda más famosas

bad luck day

Las supersticiones no solo están presentes en el día a día cuando un gato negro pasa por nuestro lado o un martes 13 hace acto de presencia en nuestras vidas, sino que el universo de las bodas también está plagado de creencias de lo más diversas, muchas de las cuales han dado lugar a la aparición de rituales curiosos y llamativos.

Y, aunque hoy en día son muchas las personas que se preguntan si da realmente mala suerte el número 13, nunca está de más conocer las supersticiones más famosas en lo que a bodas se refiere, ya que algunas de ellas resultan de lo más interesantes.

El velo

Aunque a día de hoy esté considerado como un mero elemento decorativo, el velo es fruto de una antigua tradición, ya que, en sus comienzos, se empleaba para disfrazar a la novia con el fin de que los espíritus no la reconocieran y tampoco fueran testigos de su belleza, lo que podía provocar celos y envidias entre los fantasmas.

El mal augurio de los martes

Seguro que has escuchado cientos de veces esa famosa frase que asegura que “en martes, ni te cases ni te embarques”. Para conocer la proveniencia de esta curiosa costumbre, es necesario que nos remontemos hasta la Antigua Roma, donde Martes era considerado el dios de la guerra, lo que provocó que celebrar una boda o un viaje durante este día de la semana se considerara una locura.

La alfombra

Colocar una alfombra desde el coche de la novia hasta la iglesia o lugar donde vaya a celebrarse la ceremonia es una de las supersticiones más antiguas y, para descubrir su origen, debemos retroceder varios siglos en el tiempo debido a que, antaño, era frecuente que los novios raptaran a las futuras esposas, para lo cual corrían tan rápido que parecía que sus pies no rozaban el suelo. De ahí esta costumbre que utiliza las alfombras para evitar que las novias toquen el suelo durante su paseo hacia el altar.

Una moneda

Las supersticiones relacionadas con la riqueza también son muy frecuentes en el mundo de las bodas. Así, son muchas las futuras esposas que introducen una moneda de 50 céntimos en el interior de su zapato para atraer al dinero, aunque hay quienes afirman que lo mejor es coserla en el dobladillo del vestido de novia si lo que se desea es tener una vida colmada de riquezas.