Organización

Contratar un músico para la boda

música para la boda

La música que escojamos para entrar en el lugar de nuestro enlace quedará grabada para siempre en nuestra memoria y la de nuestros invitados. ¿Por qué no huir de las canciones prefabricadas y escoger una melodía que nazca allí mismo, en el momento? Un músico puede ser una excelente elección.

Muchas personas son reticentes a contratar un músico para su boda creyendo que les saldrá demasiado caro. Esto no tiene necesariamente que ser así: está claro que no será igual de barato que poner un disco de fondo… pero la sensación será muy diferente, única. Una auténtica banda sonora para el momento tan esperado. Lo primero que hemos de considerar es qué tipo de instrumento nos gusta, tanto a nosotros como a nuestra pareja. ¿Somos unos apasionados de la cuerda o de la música clásica? Probablemente un violín o un arpa sean la mejor elección. ¿Vivimos en el sur y nos gustaría que nuestras raíces quedaran muy patentes en la boda? En ese caso, la guitarra será lo que se nos pase antes que nada por la cabeza.

Hay muchas posibilidades, aunque también debemos tener en cuenta la acústica del lugar. Especialmente si es una iglesia de dimensiones considerables: éstas se solían diseñar para que la música del órgano rebotara contra las paredes y se amplificara en todo el espacio, pero si hablamos de instrumentos más discretos puede producirse el efecto contrario y quedar ahogados. Probablemente el propio músico, si se trata de un profesional con experiencia, será quien pueda decirnos dónde debe colocarse para que la melodía se escuche y no se pierda para nadie, por lo que será fundamental que le acompañemos y le mostremos el recinto antes del gran día.

El acompañamiento de la voz

Algunos instrumentos parecen especialmente pensados para ser acompañados de una voz o un coro. La guitarra, sin duda, pero también el piano, aunque ambos con sus matices y sus características propias. En Internet podemos encontrarnos propuestas como Pianoyvoz, que nos ofrecerán la posibilidad de contratar ambas cosas a la vez para nuestra boda. O podemos seleccionar al dúo de entre nuestros amigos o familiares, siempre que sepan coordinarse y conseguir un resultado profesional. Esto último puede ser, sin duda, un bonito detalle para esas personas especiales.