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Plan B para evitar una boda pasada por agua

Cuando organizas tu boda no dejas un solo detalle librado al azar, todo bien coordinado, con el tiempo necesario y con la dedicación que corresponde hará que llegues a ese día con cada cosa en su lugar. Pero, como siempre hay un pero, si algo no puedes controlar desde el día que fijas la fecha de tu boda, más allá de chequear el informe meteorológico un par de días antes, es justamente cómo estará el clima y las probabilidades de lluvia que habrá.

Y eso sin tomar en cuenta las supersticiones que dicen que si ese día llueve a la novia le deparan para su matrimonio solo lágrimas. En fin, dejando de lado las supersticiones, veamos qué harías si te sorprende una jornada lluviosa justamente el día de tu boda.

Lo principal es contar con un salón lo suficientemente grande como para albergar a todos los invitados, continuar con la celebración y que nadie sienta la necesidad de salir afuera, ya sea por exceso de calor, amontonamiento o falta de aire.

Toma en cuenta además, que las grandes lluvias pueden acarrear cortes de corriente, con lo que el calor dentro del salón irá en aumento; por ello ten previsto una buena cantidad de abanicos, agua y hielo suficientes para abastecer a todos sin que se note la falta de refrigeradores y si puedes conseguir un generador de energía a base de combustible mucho mejor.

También es una gran idea, para las bodas que cuentan con un gran espacio al aire libre, tener preparada una carpa abierta para aquellos que deseen bailar con un poco más de aire fresco. Siempre la existencia de un plan B hará que tu boda sea excelente, pase lo que pase. Recuérdalo. ;)