Organización

¡Sorpresa! ¡Nos casamos!

Dance crowd

Una boda implica llevar a cabo muchísimos preparativos, entre los que se encuentran la preparación y el envío de las invitaciones, la elección del lugar idóneo para celebrar el banquete o el menú adecuado para que los comensales puedan disfrutar de auténticas delicias.

Pero, ¿qué pasaría si organizaras una boda sorpresa? No hablamos de que los invitados sorprendan a los novios, sino de que sean los futuros esposos quienes festejen su casamiento a través de una fiesta sorpresa que deje a los asistentes al evento totalmente atónitos, algo que, además de ser súper rompedor, te evitará tener en cuenta multitud de detalles que deben cuidarse al milímetro al organizar una boda convencional.

De este modo, si te gusta la idea de organizar una fiesta sorpresa y no quieres que nadie se entere del verdadero acontecimiento que va a producirse, lo que puedes hacer es elegir una fecha señalada, como el día de Navidad, vuestro cumpleaños o Año Nuevo, siempre y cuando sea normal que, durante la fecha elegida, se celebren todo tipo de fiestas y que la invitación a vuestra boda secreta no sorprenda a los invitados, quienes pensarán que acuden a un evento social totalmente distinto.

Una vez que todos los asistentes estén presentes en tu casa o en el enclave que hayas elegido para celebrar esta ceremonia sorpresa, espera a la mitad del evento para salir vestida con el traje de novia y celebrar una boda totalmente improvisada que, sobre todo, dejará a todos los invitados con la boca abierta.

No obstante, hay parejas que optan por contárselo a las personas más allegadas, como los padres y los hermanos, de modo que los amigos y el resto de miembros de la familia son quienes se llevan la verdadera sorpresa.