Tradiciones

Tradiciones y supersticiones del vestido de novia

Tradiciones y supersticiones del vestido de novia

Las bodas están plagadas de supersticiones y tradiciones de lo más diversas que siempre es bonito conocer, ya que nos permiten descubrir aspectos sobre el vestido de novia, las alianzas o el ramo de flores, entre otras muchas cuestiones que antes nos resultaban desconocidas, así como comprobar que, en el mundo de los enlaces matrimoniales, todo tiene un porqué basado en las costumbres, muchas de ellas ancestrales.

Y es que, aunque lo más importante para las futuras esposas es saber cómo elegir el vestido de novia ideal, conocer las tradiciones y las supersticiones que rodean a esta bella prenda resulta de lo más interesante.

Por este motivo, hoy queremos dedicar este post de Blog Bodas a hablarte sobre las costumbres más destacadas del vestido de novia con el fin de que puedas saberlo todo sobre los casamientos.

El color amarillo

Aunque el blanco impoluto ya no es el color más popular a la hora de elegir un vestido de novia, sí que es cierto que las futuras esposas más supersticiosas nunca se decantarían por el amarillo, ya que, en los mundos del espectáculo, se considera un símbolo de mala suerte, de celos y de malos augurios.

El último retoque

En el año 1973, la princesa Ana contrajo matrimonio con el capitán Mark Philips y, antes de la boda, le pidió a su modista que realizara las últimas puntadas en su vestido de novia. Años más tarde, la pareja se divorció, lo que nos ha dejado como legado una superstición de lo más curiosa que asegura que deben ser las futuras esposas quienes les den las últimas puntadas a su traje.

El novio no puede ver el vestido

Más que una superstición, se trata de una tradición que, aún hoy, continúa muy arraigada en nuestra sociedad debido a que, si el novio no ve el vestido de su pareja hasta el día de la boda, la sorpresa será enorme y se quedará más que impactado al observar como la novia se va acercando al altar ataviada con esta hermosa prenda.