Ellas

Traje 1, traje 2 … cuantos trajes.

   En este juegos de palabras, se halla una gran ambiguedad porque sentiremos que la elección del traje no es nada sencilla y a la vez una  instancia de emociones y sensaciones que puden desbordarnos; es decir, cuando decidimos dar “este paso” tan importante y determinante es para sellar un gran amor.

Cuando por fin logramos decidir en que local o que diseñador tendrá el honor que vistamos un vestido de su autoría; comienza otro momento en que deberemos meditar antes de concretarlo. Entramos al lugar elegido …. y vemos la variedad de colores, modelos, tallas y nos invade la incertidumbre de que no sabemos cual nos quedará para brillar.

Luego de probarnos todo lo que nos concedan por “estar en ese momento” … entre sensaciones, emociones y costos el traje de novia, existe y así el sueño deja de existir porque ya se concretó. 138

Por fin, llegó el vestido a nuestras manos, el traje brilla ante nuestros ojos y sentimos un bienestar maravilloso, un no sé qué, que nos da unas cosquillas en la panza y … a salir a la escena de la vida que nos regalará un sin fin de energía multicolor … porque ese traje de novia es … el fin de un sueño y el comienzo de una realidad.