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Un vestido, una novia y un lugar

 Un Vestido Una Novia Y Un Lugar

La tradición de que la novia esté del lado izquierdo viene desde los romanos, pues cuando en las comunidades no había mujeres solteras los hombres salían a robarlas en los poblados vecinos acompañados de un amigo (actualmente el padrino) y tenían libre la mano derecha para poder luchar con la espada. El blanco del vestido blanco es símbolo de pureza, inocencia y durante siglos fue la visualización de la virginidad de quien contraía enlace, costumbre impuesta por la Reina Victoria en el siglo VI.

Existen tantos vestidos de novia como mujeres dispuestas a lucirlos, la elección del estilo del traje se relaciona con: la época del año en la que te cases, el estilo de la boda, en que momento del día es la ceremonia, las características de los asistentes, si es formal o informal. El vestido de novia fue también adaptándose a los cambios socioculturales que la mujer iba experimentando, recibió los rasgos característicos de cada época desde la época donde el corset era símbolo de riqueza, el glamour de Dior, el toque neobarroco hasta comenzar a perder protagonismo porque las relaciones humanas cambiaron.

El traje que lucirás también tiene influencias religiosas y culturales; un vestido occidental tiene características de ser blancos y largos … uno oriental eran originalmente de color rojo porque traía suerte en la actualidad varían de acuerdo a quien se casa, pues se ha impuesto la moda del blanco si la boda es de día. El estilo personal de la novia es el pilar para la elección de la tela, su posterior confección y diseño:

  •  los escotes en V o los llamados barco están entre los más finos y solicitados,
  •  los tejidos más tradicionales son el satén, raso, tules, puntillas antiguas, seda y el encaje por excelencia,
  •  los cortes no tan largos y originales son los que marcan tendencias en la actualidad,
  • la sofisticación en estos trajes es cada vez mayor,
  • las tendencias deben combinarse con tu estilo.

La elección del vestido del día que comienzas un nuevo estilo de vida es sumamente importante, pues serás el centro de las miradas y la fiesta, considera que sentirte cómoda es fundamental pues lo vestirás muchas horas y sino te cambias un vestido hipersofisticado puede ser un mal compañero. Al estar cargado de simbolismos sabrás que la elegancia no siempre es sofisticación y debe reflejar tu personalidad y estilo; por eso un buen asesoramiento es fundamental para que colabore en hacerte sentir guapa sin estar prensada en un disfraz de moda.

Resalta los detalles con los cuales te sientas confiada, pues eso se notará en el lenguaje corporal y las expresiones de tu rostro, también debes determinar el presupuesto que destinarás para el traje (si quieres un diseño exclusivo, alquilado o uno confeccionado según tus preferencias), la silueta que tienes y cuales son tus puntos fuertes para destacar y cuales son aquellos que quieres disimular, asiste a exposiciones de ateliers o busca revitas de vestidos para estas ocasiones. Es importante que hagas las pruebas previas a la puesta definitiva, en ellas podrás realizar ajustes o cambios que vayas creyendo necesarios … generalmente en los días previos dejas de comer y eso no es bueno ni para tu cuerpo ni para el vestido, la última prueba hazla dos días antes de la decha de la boda (un consejo desde el corazón).

Sugerencia: No olvides complementar el traje que has elegido con algo viejo (simboliza tu  conexión con el pasado, la continuidad en este camino), lo prestado (se asocia a la felicidad de quien te lo presta) y lo azul (a la fidelidad) … todo esto tiene origen en la edad media europea donde las supersticiones imponían las costumbres.

Imagen: Bodabodas