Organización

Wedding planners

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Puede que hace 60 o 50 años tus padres y abuelos no necesitaron de un wedding planner para su boda, pero hoy las exigencias han cambiado, y considerar contratar un wedding planner puede salvarte el día

Analicemos el por qué de contratar ayuda extra para organizar tu boda, ya que aún hay gente que no lo considera necesario. Empecemos por los estilos de vida y cómo han cambiado en transcurso de los últimos 20 o 15 años… Vivimos en un mundo competitivo, en el cual construir una carrera profesional empieza aún antes de ingresar a la universidad, ya que el hecho de elegir ésta sobre aquella implica muchas veces distintas oportunidades y perspectivas. Un mundo en el que finalmente la mujer ha tenido relevancia en el ámbito profesional, y por ende, ha sufrido las exigencias de su profesión al invertir más minutos, horas y años en su carrera que hace 50 años. Un mundo en el que las parejas trabajan en un proyecto emprendedor entre ambos a la vez que en su respectiva profesión, sin mencionar que continúan con las maestrías y posgrados respectivos…

Ok, solo el hecho de escribir lo anterior me ha cansado. ¿Te imaginas querer organizar un evento de la magnitud de una boda como actividad extra? No lo creo. A menos que se trate de una reunión bastante informal e íntima como una barbacoa entre amigos o un asado con la familia. O bien, que alguno de los dos no trabaje. De lo contrario organizar una boda incluyendo todos esos lindos elementos que tan de moda están implica un trabajo aparte.

El wedding planner, u organizador de bodas, es una persona profesional que luego de años en el medio tiene los contactos necesarios (así como los descuentos) para armar una boda como la que siempre soñaste. Esta persona puede conseguir en dos o tres llamadas los arreglos florales con el descuento más favorecedor del mundo más la decoración del Templo como cortesía. O el grupo musical que deseaban más una hora extra… En fin, lo que a ustedes les llevaría días de visitas a proveedores y llamadas de negociación, el wedding planner lo consigue en menos de un día.

Además, siempre recalco la importancia que la familia y la pareja disfruten de un evento tan especial, no solo ese día, sino todos los meses de organización, evitándose dolores de cabeza y discusiones….

Bien, cuando han decidido que necesitan esa ayuda extra se pasa a decidir: ¿A quién contratar?

Cualquiera puede venir y decir que es un organizador de bodas, pero no todos tendrán algunas características y cualidades que te permitirán elegir un profesional.

Ok, a menos que se trate de segundas nupcias, elegir un organizador de eventos es algo de “primera vez” para ambos contrayentes. Así que lo ideal es que alguien cercano te refiera un organizador que conozcan o de quienes hayan recibido un servicio previamente.

Puedes ayudarte asistiendo a ferias especializadas o consultando asociaciones de wedding planners en tu región, ya que generalmente las mejores agencias de organización se anuncian en este tipo de medios. Claro, chequea los trabajos previos, a través de portafolios y llamadas a otros clientes que la agencia de organizadores te provea como referencias.

Al entrevistarse con un organizador de bodas es importante que ambas partes congenien y puedan trabajar juntos de forma cómoda. Así que un organizador que te ofrezca ese sentimiento de confianza desde la entrevista tiene ganados ya algunos puntos… ;)

No olvides que como cualquier otro proveedor, el wedding planner deberá trabajar con un contrato en el cual se especifique sus obligaciones y las tuyas, como servicios incluidos, formas de pago, financiamiento, etc.